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Iglesia y ex-convento de San Francisco

Vista de la capilla de Balvanera desde la entrada de la calle de Plateros (Madero).
Casimiro Castro, 1856
Desde los primeros años de su presencia en Nueva España, los
franciscanos iniciaron una labor de expansión por todo el territorio conquistado
y por conquistar. El convento de México fue el más rico, pero también
el que enfrentó directamente el embate final del poder estatal, que tuvo en
la Iglesia un contrincante poderoso y en las órdenes monásticas una
fuente inmediata de recursos.
Escalera al cielo
El primer convento franciscano de la ciudad fue fundado el año de 1524,
en el terreno que ocupaba el Templo Mayor de Tenochtitlan,
pero esta ubicación no les satisfizo por estar localizada en la zona española
de la ciudad, mientras que su objetivo se enfocaba a los indios. Así que se
les dio el terreno al Poniente de la traza, que probablemente ocupaba la "Casa
de las Fieras" del Señor de los mexicas, en la zona limítrofe
con los barrios indígenas.
En 1525 se edificó un templo de pequeñas proporciones, un atrio con
cuatro capillas posas, una enorme cruz de madera (en la que se vio un milagro) y
una capilla de siete naves denominada San José de los Naturales.
Entre 1590 y 1602 se edifica un nuevo convento, ahora con gran capacidad: dos claustros,
una iglesia, las capillas de la Tercera Orden (1624), de la Inmaculada Concepción
(1639), de San José de los Españoles (1657), y de Aranzazú (1688).
El convento tenía numerosas obras de arte repartidas por corredores, retablos
y hasta en los techos, lo que hizo de la escalera principal una especie de puerta
al cielo. Sus múltiples funciones (hospicio, noviciado, centro administrativo,
etc) se reflejó en las grandes escalinatas, fuentes, tumbas, jardines, huerto,
un enorme refectorio, portería y otras dependencias y servicios.
Las inundaciones, los hundimientos y la enorme importancia de la Orden franciscana
hicieron que, para el siglo XVIII, se reedificaran en
gran parte: la iglesia fue reconstruida entre 1710 y 1716, siendo su retablo mayor
sustituido en 1782 por uno neoclásico. La capilla del Tercer Orden fue reconstruida
en 1769, en 1740 se construlle la capilla de San Antonio y la Capilla de San José
de los Españoles es sustituida por la del Santo Cristo de Burgos en 1780:
Por su parte, la capilla de Balbanera -única sobreviviente- ose construlle
en 1766 sobre el costado sur de la iglesia. Para el inicio de la Independencia el
extenso convento era riquísimo en construcciones, acervo bibliográfico
y obras de arte.
La venganza histórica
Antes de 1856, el gobierno ya había intervenido en parte del convento instalando
un cuartel militar. El 16 de septiembre de ese año se descubrió una
supuesta conspiración en el interior del convento, lo que provocó que
se decretara la apertura de una calle en medio de la propiedad, llamándose
ésta Independencia y la salida de los religiosos ante el estupor del pueblo.
Éstos regresan poco después pero ya no se ocupan de reconstruir nada.
Para 1860 los franciscanos son exclaustrados definitivamente y el inmueble puesto
a la venta. Se abre la calle de Gante, perpendicular a
Independencia. La huerta es convertida en lotes, donde se construyeron casas y en
1866 se estableció el Hotel Jardín. El claustro mayor se transforma
en un circo, teatro y finalmente templo metodista en 1873. De igual modo, la iglesia
es vendida a un pastor protestante quien manda quitar las esculturas de la fachada
de la capilla de Balbanera. En 1895 la vende a los jesuitas y en 1949 éstos
la ceden de nuevo a los franciscanos. En esa capilla se colocó el retablo
de la Virgen de Guadalupe traído de la iglesia de Santa Catarina.
En nuestro siglo la iglesia es restaurada parcialmente con un retablo inspirado en
el de 1782, el claustro está bien conservado, y se pueden apreciar, ocultos,
algunos restos del enorme conjunto. Para 1919 el Hotel Jardín es transformado
en el flamante Cine Olimpia, en 1940 se construye el primer rascacielos de la ciudad
sobre la avenida San Juan de Letrán, opacado en1946 por la Torre Latinoamericana
erigida en la prominente esquina de Madero y Avenida Juárez. Los terremotos
de 1957 y 1985 fueron sorteados por la ingeniosa cimentación del edificio,
pero no fue así con muchos de los edificios circundantes, hoy ruinosos.
Publicaciones impresas
Rivera Cambas, Manuel
México pintoresco, artístico y monumental
3 vols. Editorial Valle de México
En sus más de trescientos cincuenta años de existencia, los cambios
efectuados en el Convento de San Francisco de la Ciudad de México reflejan
tanto la riqueza, como las contradicciones sociales y venganzas históricas
que han superpuesto civilizaciones enteras en un espacio disputado por la naturaleza
y los hombres.
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