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Oriente de la ciudad
Hablar del oriente es referirse a la ciudad lacustre transformada
en asiento de millones de personas. El oriente de la Ciudad de México
se compone de las áreas que originalmente formaron los poblados
rivereños del lago de Texcoco: Iztacalco, Iztapalapa y Culhuacan.
El vasallaje que instituyeron los españoles dio inicio a la
marginación social que predomina en el área. Los Agustinos
dejaron en Culhuacán un excepcional monumento que nos remonta
al siglo de la conquista y en Iztapalapa se encuentran algunos de los
centros espirituales más importantes de la ciudad en torno al
cerro de la Estrella donde el ciclo calendárico prehispánico
se volcó en el ritual masivo de la Semana Santa.
La Sierra de Santa Catarina, que hasta el siglo XVIII formaba una península
divisoria de los lagos de Texcoco y Xochimilco atrajo grupos de origen
nahua y chichimeca, dirigidos por Mixcóatl para asentarse en
Culhuacán, en la ladera sur del Cerro de la Estrella (Huizachtépetl).
Hacia el siglo X los Colhuas se integran a la ciudad de Tula, de origen
teotihuacano.
A mediados del siglo XII ingresan a la zona grupos Chichimecas y finalmente
Mexicas, que después de servir a los Colhuas se aliaron a éstos
para formar las dinastías nobles de Tenochtitlan.
De dichas alianzas surgieron gobernantes como Acamapixtli e Itzcóatl.
El Huizachtépetl fue el sitio de celebración del "Fuego
Nuevo” cuya última ceremonia se realizó solemnemente en
1507. Para entonces Culhuacán cedió su importancia a Iztapalapa
localizado en el lado norte del cerro. Su importancia era estratégica
para la defensa de Tenochtitlan, además de proveer de alimentos
cultivados en sus chinampas.
A la llegada de los españoles Iztapalapa era gobernada por Cuitláhuac,
hermano de Moctezuma II y contaba con más de 10 mil habitantes.
Las riquezas de Iztapalapa eran su vegetación, los huertos, estanques,
apiarios, un jardín botánico y el notable palacio de Cuitláhuac.
La calzada de Iztapalapa comunicaba con Tenochtitlan a través
de Mexicaltzingo. Fue construída en 1429 con el trabajo de tecpanecas
y xochimilcas Sus ocho kilómetros de longitud llegaban hasta
el fuerte de Xoloc, de donde partía una calzada a Coyoacán.
Por esta vía ingresaron los españoles desde Iztapalapa
tras haber sido aniquilada por Gonzalo de Sandoval.
Establecido el gobierno español, Hernán Cortés
asignó a Iztapalapa, Mexicaltzingo, Culhuacán y
Huitzilopochco como tributarios de la Ciudad de México y como
encomiendas a los conquistadores. El conjunto de pueblos de Iztapalapa
pasó a ser Alcaldía y para el siglo XVIII formaba parte
de la Intendencia de México. En sus terrenos fueron surgiendo
barrios como San Juan Nextipac, La Asunción y Santa Cruz, haciendas
y ranchos. Por su parte, a Culhuacán pertenecieron San Lorenzo
Tezonco y Santiago Acahualtepec.
Los franciscanos establecieron sus fundaciones en San Mateo Huitzilopochco
y San Lucas y casas en San Marcos Mexicaltzingo, Santa Marta y Nativitas
Tepetlacingo que pasaron al clero secular en distintas épocas.
Algunas de estas iglesias fueron edificadas sobre basamientos prehispánicos,
que en varios casos son visibles.
Los agustinos comenzaron en 1552 la construcción del monasterio
de Culhuacán, concluyéndose en 1569 bajo la advocación
de San Juan Evangelista, hoy llamado de San Matías. Aquí
funcionó un seminario de lenguas, mismo que favoreció
el establecimiento de molinos de papel que proveyeron del material necesario
para la escritura.
Durante el siglo XIX Iztapalapa era un cruce de caminos entre la Ciudad
de México y los pueblos rivereños del sur y oriente de
la cuenca. Por su parte, los canales que partían de Chalco y
Xochimilco, se unían para formar el Canal Nacional, poco antes
de su paso por Culhuacán y Mexicaltzingo, al cruzar el camino
real de Iztapalapa se convertía en Canal y camino de la Viga
que era el eje de abasto de la Ciudad de México. Esta vía
propició el surgimiento de haciendas y ranchos así como
el crecimiento de pueblos y barrios.
A partir de 1929 se establecieron las actuales Delegaciones de Iztapalapa,
Iztacalco y Tláhuac cuyo perfil era rural y con las canteras
de Culhuacán y del cerro del Marqués. Desde entonces la
urbanización multiplicó las colonias en torno al entubado
del Canal de la Viga en 1955 y la gradual desaparición de chinampas.
Iztapalapa, por su parte, se ha convertido en uno de los corredores
industriales más importantes de la ciudad y alberga la Central
de Abastos.
Goce y sufrimiento
Actualmente las fiestas de los santos patrones alegran con su música,
antojitos, juegos mecánicos y juegos pirotécnicos. Son
llos mayordomos y gente de la comunidad quienes organizan las celebraciones
y peregrinaciones por medio de un Concilio. Pero lo que más llama
la atención es la celebración de la Semana Santa en Iztapalapa
originada tras la epidemia de cólera de 1843.
En Iztapalapa se escenifica la pasión de Cristo al pie
del cerro de la Estrella como escenario para reproducir el pasaje del
Via Crucis y la crucifixión de Cristo. La participación
en esta obra teatral representa gran prestigio para los actores, seleccionados
rigurosamente. Los atuendos reflejan el gusto popular por lo vistoso
que propicia el ambiente festivo y el sincretismo religioso; la vendimia
y la mixtura de cuerpos.
El ritual inicia con el Domingo de Ramos, en el que se acude a bendecir
las palmas a la parroquia de San Lucas y se representa la entrada triunfal
de Jesús de Nazaret a Jerusalem, en el santuario del Señor
de la Cuevita siguiéndose la procesión del Jueves Santo
y los acontecimientos del Viernes que culminan con el juicio y triple
crucifición. El ritual termina con la "Marcha dragona"
La masividad de las celelbraciones refleja que el oriente de la Ciudad
de México da habitación y trabajo a millones de personas.Para
ello la zona cuenta con importantes avenidas como la Calzada Ignacio
Zaragoza. Esta inicia en San Lázaro, pasa cerca del Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México y es una de las vías
de salida a la ciudad de Puebla.
En el antiguo pueblo de Magdalena Mixuca se construyó
la Ciudad Deportiva que alberga instalaciones de todo tipo, así
como el Palacio de los Deportes cuyo domo cobrizo permite la celebración
de eventos deportivos, musicales y comerciales de gran importancia.
Servicios en el Oriente
de la Ciudad de México
Centro Cultural El Circo Volador
Calzada de la Viga No. 146, Col. Jamaica
Tel. 5740 90 12
Autódromo
de la Ciudad Deportiva
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